La última noche, de James Salter

Lector Mal-herido Inc.

¿Quién dice lo contrario?

Desde hace años, diez lo menos, llevamos oyendo, leyendo, en bocas y papeles, una defensa del cuento por parte de sus perpetradores y simpatizantes. No es un género menor, dicen. Está injustamente infravalorado, dicen. Es un género de altura estética equiparable a la de la prepotente novela, dicen. Okis. Y: ¿quién dice lo contrario?

(——————espacio reservado para quien dice lo contrario——————————-)

Nadie.

A lo mejor, pienso, que soy listo pero tengo que pensar las gilipolleces ajenas, a lo mejor es que se refieren a ensayos clásicos de literatura, de nombres de peso, que han emponzoñado la fama del relato breve desde universidades y cabildos literarios durante el siglo XX. ¿Será eso? Busquemos textos, y nombres y apellidos de autores o críticos que hayan discriminado el cuento a lo largo de toda la historia.

(——————-espacio reservado para esos nombres y esos textos—————————–)

Hostia, ¿ni…

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