Separación de poderes

Montesquieu estableció hace trescientos años los cimientos de lo que hoy conocemos como Estado de derecho; una de sus bases consiste en la separación de poderes. Los poderes han de ser tres: legislativo, ejecutivo y judicial. La separación de poderes garantiza la independencia de los mismos y asegura la no injerencia de unos en otros. Todas las democracias actuales se articulan mediante esta separación.

Entiendo que todo el mundo entiende de qué hablo cuando hablo de separación de poderes. Está clarísimo, quizá sea incluso insultante empezar este post con semejante obviedad.

Tres poderes: uno redacta leyes, otro las lleva a cabo, y un tercero se encarga de interpretar la ley y hacerla cumplir. Si bien es cierto que las fronteras entre el ejecutivo y el legislativo a veces se difuminan y no quedan claras, el poder judicial es muy fácil de identificar: se trata de unos tipos que llevan toga. Son abogados. Dicen lo que está bien y  lo que está mal; condenan o absuelven.

La justicia española se articula, a grandes rasgos, mediante la siguiente pirámide (desde la cúspide a la base): Tribunal Supremo, Audiencia Nacional, Tribunales Superiores, Audiencias Provinciales, y Juzgados de primera instancia. El Tribunal Constitucional, aunque queda fuera de esta jerarquía, tiene poder para anular resoluciones del máximo representante de la justicia española, es decir, del Tribunal Supremo. Digamos que entre ambos tribunales no cabe la subordinación pero si la diferencia de competencias: cada uno se dedica a sus asuntos.

Existe un órgano de Gobierno que trata de defender la independencia de la justicia frente a los otros dos poderes. Este órgano, en España, recibe el nombre de Consejo General del poder judicial.

El Consejo General del poder judicial está formado por veinte miembros. Los veinte miembros los elige el Parlamento por mayoría de tres quintos. En el parlamento español 3/5 son 210 diputados; actualmente, 186 de las bancadas del parlamento están ocupadas por miembros del PP: solo faltarían otros 24 para llegar a los 210.

Los veinte miembros que elegirán diputados y senadores han de pasar primero una criba: según la Ley Orgánica 2/2001 las asociaciones profesionales de Jueces o agrupaciones con representatividad, al menos del 2% del censo de jueces en activo, han de elegir y posteriormente proponer al Parlamento una lista de 36 candidatos, de los cuales el Congreso elegirá a seis y el Senado otros seis. Los ocho restantes serán designados por cada una de las cámaras siguiendo el mismo principio de una mayoría de 3/5.

Los Fiscales del Tribunal Supremo, Fiscales Superiores de Comunidades Autónomas y Fiscales Jefes se nombrarán por el Gobierno, a propuesta del Fiscal General del Estado.

El tribunal Supremo está compuesto por un presidente y un número de magistrados que puede variar, todos ellos elegidos por mayoría simple desde el Consejo General del poder judicial.

Este es el estado de la independencia de la justicia en España.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org

http://poderjudicial.es (tratar de buscar cómo se eligen los magistrados del tribunal supremo es prácticamente imposible, en el resto de datos, se agradece la transparencia de la web).

http://lacomunidad.elpais.com/pereztroika/posts (este blog tiene una entrada fabulosa en la que explica lo mismo que he explicado yo en este post).

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Un comentario en “Separación de poderes

  1. Muy interesante la información, aunque se echa de menos la opinión subsiguiente. Es decir. Y? Cual es la opinión del autor sobre la supuesta separación de poderes en nuestro país?

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